La tormenta solar
que está afectando a la Tierra se ha vuelto a intensificar en las
últimas horas, causando algunas interferencias en las comunicaciones
antes de remitir, mientras los expertos advierten de que se avecinan
más.
La tormenta solar fue intensa, pero la geoefectividad se mantuvo baja durante el jueves debido a la orientación del campo magnético del planeta, explicó Eduardo Araujo, científico de la Administración Nacional de Océanos y Atmósfera (NOAA).
No obstante, este viernes, "al invertirse la componente vertical del
campo magnético interplanetario, la geoefectividad del evento se
incrementó de forma importante, y la tormenta magnética alcanzo niveles severos (G3)", de una escala de cinco.
El aumento de la intensidad ha causado "extensos bloqueos en alta frecuencia radial", así como un incremento en el margen de error de los sistemas de posicionamiento (GPS)
y auroras boreales que se han podido ver en Seattle (Washington) y
Sheridan (Wyoming), pero no se han reportado problemas con las redes
eléctricas, señaló.
El Sol pasa por ciclos regulares de actividad y cada 11 años aproximadamente se produce un pico máximo en la actividad en el que suelen producirse tormentas que a veces deforman e incluso atraviesan el campo magnético de la Tierra.
Araujo recordó que en estos momentos estamos en la fase ascendente del ciclo solar y el máximo se espera que se produzca en algún momento de 2013, por lo que "la actividad continuará incrementándose durante este período".

